Dios es amor
Ama al Señor tu Dios de todo corazon, y con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
La manifestación del amor de Dios que envía a Su Hijo
Mediante el nacimiento de Jesús comienza a gestarse la llegada de la salvación para nuestras almas, dando paso así a la gracia de Dios que viene con Jesús. Gracia plena que salva y da vida. ¡Gloria a Dios!
Lucas2:1 Y aconteció en aquellos días que salió un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. 2Este empadronamiento primero fue hecho siendo Cirenio gobernador de Siria. 3E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. 4Y José también subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; 5para ser empadronado con María su esposa, desposada con él, la cual estaba a punto de dar a luz. 6Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 7Y dio a luz a su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y le acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
8Y había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. 9Y he aquí, el ángel del Señor vino sobre ellos, y la gloria del Señor los cercó de resplandor; y tuvieron gran temor. 10Mas el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. 12Y esto os será por señal; hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. 13Y repentinamente fue con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, que alababan a Dios, y decían:
14Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres.
15Y aconteció que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha manifestado. 16Y vinieron aprisa, y hallaron a María, y a José, y al niño acostado en el pesebre. 17Y al verlo, hicieron notorio lo que les había sido dicho acerca del niño. 18Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. 19Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. 20Y se volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.
Año Nuevo. ¿Miramos para atras?

Dice la palabra de Dios:
No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. Is 43:8
A veces nos quedamos masticando los errores y dolores pasados. Nos amargamos en los recuerdos y las nostalgias del año que se va. En este suelo de tierra tomamos esta medicion del tiempo. Pero Dios nos enseña a vivir sobre seguro. El día a día. El hoy cuenta. El pasado ya no se puede revertir y el mañana pertenece al Señor. Que podamos basar nuestra vida en el Señor y Su santa palabra. Vivamos el tiempo que nos presta por amor y misericordia y escuchemos Su promesa que nos dice:
He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Is. 43:19
Nuevas y bellas cosas esperan llegar a nuestras vidas si dejamos que Sus manos obren en nuestro ser. Dios lo promete. Y lo cumple.
En este suelo el tiempo se va. Pero no olvidemos que hay una eternidad esperandonos:
Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1º Juan 2:17
Que tengamos una ño lleno de las cosas del cielo. Lleno de Dios en el nombre de Jesucristo bendito.
Un año que se va y otro que llega. Es la rueda de nunca acabar...Hasta el día final. Cuanto genera esta despedida/bienvenida del tiempo.
¿Has tomado conciencia de que se llega a 2.012, y como se llega a el? Es contando los años desde el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.
El salvador vino al mundo dejando su deidad de los cielos para salvar a todo aquel que en El crea. Cuantos de nosotros hemos pasado de un año a otro sin tomar siquiera en cuenta, que es a partir de ese hecho tan particular en la vida de la humanidad que se cuentan los años.
Dios nos permita meditar en ello. Nos permita reconocer la grandeza de Su amor. La oportunidad de cada momento para que lleguemos a esa promesa de un cielo nuevo y una tierra nueva.
En el devenir de los días nos encontramos con miles de situaciones que nos alejan de Dios. El mundo y sus pompas nos afectan en la relación con nuestro creador y nuestro salvador.
Sea pues, esta oportunidad, una puerta que se abra hacia una reconciliación sincera con quien tanto nos amó. Y este 2.012 sea una etapa llena de Dios en nuestros corazones. Del único y eterno Dios. Porque es solo uno y esta en los cielos. Y te ama. Y te espera. Y estará esperándote en la primera oración de este año al dar la hora cero el reloj.
Habrás pensado en lo rápido que pasa el tiempo. Es tan fugaz la vida. Mas aun en este siglo donde se cumple la promesa de acortar los tiempos por amor de los Suyos hecha por Jesús de Nazaret. Es corto y se va. No dejes pasar este llamado. Abre tu corazón a Cristo y recibe Su santa paz. En Su nombre te deseamos un buen año.
Con el corazon: Mensajeros de Cristo מלכיך דמשיחא
Demos gracias a Dios por la prueba. Ella nos lleva a buscarlo de corazón
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos; para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en el cielo para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación que está lista para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros mucho os alegráis, aunque al presente por un poco de tiempo, si es necesario, estéis afligidos por diversas pruebas, para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro que perece, aunque sea probado con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, en la manifestación de Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto; en quien creyendo, aunque al presente no le veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
1 Pedro 1:3-9
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